“Memoria por correspondencia”: crecer sabiendo lo que es el hambre, el frío y la muerte


Continuamos compartiendo reflexiones de los colombianos sobre las obras del reto lector 10 libros en 2021, una propuesta que busca acercar a la ciudadanía a la literatura nacional como camino para comprender la historia y los conflictos que vivimos. Encuentra aquí más contenidos relacionados con esta obra.

La publicación de este artículo es posible gracias al apoyo de la comunidad Patreon, mecenas de Diario de Paz Colombia: Claudia Cristina Gómez, Maria Isabel del Busto, Zaira Elejalde Cadena, Orizel Josefina Llanos, Nancy Ayala Tamayo, Catalina Gómez David, Andrés Caicedo Hernández, David B. O’Meara, Nubia Otálvaro, Anny Díaz, Myriam Zuleta, Magda Torres, Maria Cristina González y Claudia Goudy. ¡Gracias por su apoyo!


Por Fabricio Muñoz* [Popayán, Cauca]

Al convertirme en miembro del Club de Lectura Virtual de Diario de Paz Colombia no imaginé que iba a encontrarme con un libro de género epistolar, aunque, al ser rigurosos, Memoria por correspondencia de Emma Reyes no lo es, pues los textos que lo conforman van solo en una dirección, lo cual lo convierte en una especie de obra de ficción.

Quien narra es la pintora colombiana Emma Reyes, una voz que relata con una prosa libre, sin complejos, emotiva –pero también con toques de humor– una vida que perfectamente puede describir muchas de las vidas de jóvenes colombianos que han vivido y siguen viviendo en la miseria. Memoria por correspondencia no solo ha sido un acontecimiento editorial en nuestro país, es además una obra que propicia el análisis de las consecuencias de la pobreza, la guerra, la marginalidad y la segregación tan propias de nuestra realidad social.

Las 23 cartas que conforman este libro narran de manera conmovedora las dificultades de la niñez y juventud de Emma Reyes. Estas epístolas fueron enviadas por la pintora al intelectual colombiano Germán Arciniegas, quien le insistió a su amiga que las redactara pues sabía de su prolija escritura, además de sus vivencias tan azarosa, tema o argumento de una obra literaria.

La orfandad, el hambre, el maltrato, el analfabetismo, entre otros muchos aspectos que conoció Emma, son una radiografía de los profundos problemas de la sociedad colombiana de entonces y la de ahora.

“Como respuesta solo sentimos unos pellizcos en las piernas que nos hicieron saltar las lágrimas. Yo nunca la había visto tan furiosa, nos agarró del brazo y nos tiró al piso, se quitó una de las botas y empezó a pegarnos por la cabeza, por la cara, por donde caía.

—Lambonas, lambonas, lambonas… —era la única palabra que se salía de su boca.

Cuando se cansó de darnos con la bota, nos agarró de las trenzas y empezó a darnos golpes contra la pared con la cabeza, la sangre nos escurría por las piernas y los brazos. Betzabé empezó a suplicarle que no nos pegara más. ”

Cuando se habla de paz, o de la construcción de paz en Colombia, solemos enfocarnos en los macroproblemas del país: democracia, tierras, economía, guerra, narcotráfico, entre otros. Sin embargo, la materialización de estos problemas en un país sumergido en un conflicto interno se refleja en todas las esferas y capas de la vida de las colombianos y los colombianos, en particular de las niñas y los niños. El hambre y el maltrato padecidos por nuestra protagonista en los años veinte y treinta son los mismos que miles de niños sufren un siglo después.

“Como de costumbre, la señora María nos dejaba encerradas en la pieza todo el tiempo que estaba fuera y a veces solo regresaba a la noche sin preocuparse que nosotras estuviéramos sin comer. Un día regresó muy muy tarde; nosotras estábamos llorando de hambre, venía cargada de paquetes y por la primera vez nos trajo unos roscones y bocadillos de guayaba.”

Leer Memoria por correspondencia es adentrarse en la voz narrativa de una inocente niña que, a pesar de todo, mantuvo siempre un gran sentido del humor. Si bien las cartas no están escritas en clave de denuncia social –y esto debe quedar claro–, las vivencias relatadas retratan lo que hoy debe ser objeto de estudio y análisis: leer en clave de, analizar en clave de, proponer en clave de, componentes de la lectura crítica y activa que debemos realizar no solo los miembros de este club sino todo aquel amante de la literatura colombiana, pues adentrarse en esta obra en particular es adoptar una actitud insurrecta ante nuestra realidad social que no dista mucho, por desgracia, de la de Emma Reyes.

sigue-leyendo-2-3

Fabricio Muñoz es estudiante de Ingeniería en Automática Industrial. Miembro de los clubes de lectura: Café Literario Casa Gómez Campusano y Leer en la BLAA. Ex dirigente estudiantil de la Asociación Colombiana de Estudiantes Universitarios. Apasionado de la literatura y de la construcción de paz. Es miembro activo del Club de Lectura de Diario de Paz.

Lee también en Diario de Paz Colombia:

Si no lo has hecho, aquí puedes inscribirte al Club.
Anima a más lectores a unirse y ¡que te rinda la lectura!

Comparte esta iniciativa con tus amigos usando los hashtags #10LibrosEn2021 #ClubDeLectura #DiariodePazCol ¡Gracias por sumarte!

Escrito por

En Diario de Paz Colombia pensamos al país de manera constructiva. Difundimos textos que invitan a conocer y a reflexionar sobre la realidad nacional y que, desde diversas áreas y perspectivas, promueven una cultura de paz. ¡Escribe con nosotros! Envía tu colaboración a editores@diariodepaz.com. Leer nos une.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .